¿Sabías que el Profeta Muhammad ﷺ hasta nos enseñó qué hacer cuando estornudamos? Algo tan pequeño como "¡Achú!" tiene buenos modales hermosos en el Islam.
El Profeta ﷺ nos enseñó que a Allah le gusta cuando estornudamos y luego se lo agradecemos. Así que cuando estornudas, dices: "¡Alhamdulillah!" que significa: "Toda alabanza es para Allah".
¿Por qué? Porque un estornudo limpia algo de tu cuerpo y te ayuda a sentirte mejor. Es un pequeño regalo, así que le agradecemos a Quien nos lo dio: Allah.
Luego pasa algo hermoso. Cuando alguien cerca de ti te escucha decir "Alhamdulillah", te responde con una pequeña y amable dua: "Yarhamuk Allah", que significa "Que Allah tenga misericordia de ti".
Y tú no te vas sin más. Le respondes de vuelta con una dua también: "Yahdikum Allah wa yuslih baalakum", que significa "Que Allah te guíe y arregle tus asuntos".
¡Mira lo que hizo un pequeño estornudo! Se convirtió en tres frases amables: agradecer a Allah, y dos personas haciendo dua la una por la otra. Así es como el Islam convierte hasta un estornudo en amor y bendiciones.
¡El Islam llena todo nuestro día recordando a Allah, hasta un estornudo! El Profeta ﷺ nos mostró que decir "Alhamdulillah" mantiene nuestros corazones agradecidos, y que responder con amables duas mantiene a los musulmanes unidos y cuidándose entre sí.
De un hadiz narrado por Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él), registrado en Sahih al-Bukhari.