Cuando el Profeta Muhammad ﷺ enseñaba a sus compañeros cómo vivir, no solo les enseñaba qué hacer durante el día. También les enseñaba qué hacer en la noche, cuando el día terminaba y era hora de dormir.
El Profeta ﷺ enseñó que dormir es algo muy especial. Cuando cerramos los ojos y nos quedamos dormidos, nuestra alma descansa bajo el cuidado de اللَّه hasta la mañana.
Algunos compañeros le preguntaron al Profeta ﷺ qué debían decir justo antes de dormir. Él les enseñó un hermoso y breve dua para decir con los ojos cerrados, justo cuando se acostaban. El dua es:
بِاسْمِكَ اللَّهُمَّ أَمُوتُ وَأَحْيَا
Bismika Allahumma amootu wa ahya.
Significa: "En Tu nombre, oh Allah, muero y vivo."
Las palabras "morir" y "vivir" pueden sonar extrañas para un dua de dormir. Pero el Profeta ﷺ nos enseñó que dormir es como una pequeña y suave forma de morir, porque perdemos la conciencia del mundo que nos rodea. Y despertar en la mañana es como recibir vida de nuevo, porque اللَّه nos devuelve nuestro día.
Entonces, cuando decimos este dua en la noche, le estamos diciendo a اللَّه: "Te entrego mi noche. Cuídame mientras duermo. Y si me das otra mañana, la viviré para Ti."
El Profeta ﷺ también nos enseñó un dua para decir en la mañana, justo al despertar:
الْحَمْدُ لِلَّهِ الَّذِي أَحْيَانَا بَعْدَ مَا أَمَاتَنَا وَإِلَيْهِ النُّشُورُ
Alhamdulillahil-lathee ahyana ba'da ma amatana wa ilayhin-nushoor.
Significa: "Toda alabanza es para Allah, quien nos dio vida después de habérnosla quitado, y hacia Él es el retorno."
Estos dos duas son como un par. Uno nos pone bajo el cuidado de اللَّه en la noche. El otro agradece a اللَّه por darnos una nueva mañana. Juntos, nos enseñan que cada noche y cada mañana son regalos de اللَّه.
Dormir es un regalo de Allah. El Profeta ﷺ nos enseñó que cuando dormimos, nos ponemos bajo el cuidado de Allah. El pequeño dua que decimos antes de dormir es tan simple que cualquier niño puede aprenderlo, y convierte cada hora de dormir en un momento de conexión con Allah.
Ambos duas están registrados en Sahih al-Bukhari. El dua para dormir lo narró Hudhayfah ibn al-Yaman (que Allah esté complacido con él); el dua de la mañana lo narró Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él). El Profeta ﷺ los decía cada noche y cada mañana de su vida.